Análisis sobre el libro "Las sierpes" de Carlos Arenas publicado por la Editorial Atrapasueños


Las sierpes, de Carlos Arenas (Editorial Atrapasueños) es una novela imprescindible si se quiere conocer el urbanismo histórico de la España eterna a través de una condensación temporal que arranca en 1920 en el centro de Sevilla y nos deja algo más de quince años después en las barricadas de la Ciudad Universitaria, defendiendo la República, cuando ya Franco tiene vía libre hasta Madrid. La frase final describe al otro enemigo infrahistórico del que ha de defenderse el protagonista, que lucha “con el firme propósito de no dejarme matar por la espalda”.
El texto está lleno de conclusiones, a veces conclusiones históricas muy dolorosas sobre ese ser colectivo de la ciudad barroca, que tiene un pasado que nunca deja de estar presente en el dédalo de culpas y remordimientos que no cesa de enredarse en el centro de la ciudad: “Estoy convencido de que, al igual que aquella tarde de enero de 1920, en julio de 1936 ha faltado la cohesión y la determinación suficientes en la clase obrera sevillana para salir del barrio, de su reducto, e invadir el centro de la ciudad, el barrio burgués, y abortar de raíz el levantamiento faccioso”. Conclusión que tiene su punto de llegada en el suicidio de Antoñito, ese personaje pequeño, tan digno como irrelevante para la historia solemne de la ciudad, que al final tiene que desaparecer para dar noticia de su existencia, en nada interesante ni para facciosos ni anarquistas, pero sin la cual no puede entenderse este libro certero y bien escrito.
Desde muy al principio queda clara la forma como las clases dominantes y los aparatos represivos consecuentes, van quitando de en medio a la gente, a través del tiro o a través del miedo. ¿Quién atenta contra la vida del arquitecto Aníbal González? ¿Por qué tantas dudas se agolpan en la cabeza del periodista republicano? ¿Por qué tantas certezas un poco después, ya que resulta indudable que no ha habido atentado? Y una nueva conclusión, que va a recorrer toda la novela, bajo la sombra del comisario Rull: “No es la primera vez que ocurre; los señores airean el espantajo del anarquismo, el gobernador encarcela preventivamente a unos cuantos dirigentes obreros, se cierran las fábricas unos días, y el hambre, finalmente, amansa a los trabajadores. Los dueños despiden a los más díscolos y el resto vuelve al trabajo maldiciendo pero con la cabeza gacha”.
Y ya es posible, en la secuencia del relato, plantear la pregunta clave: ¿Quién va a defender en este país, tal como están las cosas, a la República?
Y volvemos al final de este “serpentario” de trazo decidido y sabor amargo, reserva indubitable de los regeneracionistas clásicos, de los que saben que es muy difícil en España una ética constituyente, en tanto que proyecto colectivo del pueblo. Se dice muy claro en la última página: “Las gentes del sur tampoco quieren morir por una República que los ha ignorado. Es el virus de Annual. Franco con sus legionarios y sus moros tiene vía libre hasta Madrid, que puede convertirse en un moderno Monte Arruit”.
Ya solo queda evitar que te maten por la espalda en una barricada. Para Antoñito el recadero, ni siquiera eso.








Denuncian ante la Comisión Europea que las Autoridades españolas dejaron morir al ciudadano senegalés Alpha Pam ESTOS ADEMÁS, POR PURO EGOISMO HA SIDO UNA FALTA ABSOLUTA DE RESPONSABILIDAD COMO GOBERNATES Y DESPRECIO A TODOS LOS CIUDADANOS DEL ESTADO, ESPAÑOLES O EXTRANJEROS. NO TRATAR A ALGUIEN CON UNA ENFERMEDAD INFECCIOSA Y TAN SOLO ESTABILIZARLO EN URGENCIAS SUPONE QUE ESA PERSONA NO SE CURE, SU INFECCION SE HAGA RESISTENTE A LOS ANTIBIÓTICOS Y PONGA EN PELIGRO DE CONTAGIO AL RESTO DE LA POBLACIÓN.
REPITO, DESDE EL PUNTO DE VISTA ECONÓMICO ¿DÓNDE ESTÁ EL AHORRO?. DESDE EL PUNTO DE VISTA HUMANO, YA SABEMOS QUIENES SON ESTOS ... QUE SE LES HINCHA EL PECHO A LA HORA DE HABLAR DEL AMOR DE DIOS Y, LUEGO, NO LES REMUERDE LA CONCIENCIA LO MÁS MÍNIMO LA MUERTE DE ALGUIEN SIN RECURSOS (PARA ELLOS SERÁ UNO MENOS DE LOS QUE DABAN MALA IMAGEN A LA "MARCA S.S.PpAÑA)
El Telediario de TVE: "según los psicólogos acercarse a un altar puede calmar la tensión tras perder un trabajo o por el temor a perderlo" O hacerse una paja.
Niños ofrecen mil euros a unas monjas para que eviten organizar una corridas de toros Por qué si el tema que se trata aquí es el de la tauromaquia, salen algunos iluminados hablando de infanticidio? Torturar a un animal es cualquier cosa menos cultura. Es una aberración y una grave falta de empatia por parte de los que disfrutan con eso. No metáis otros temas para justificar la tortura animal, ok? El aborto si queréis lo tratáis en noticias relacionadas con eso, pero no mezcléis temas.

En Pie de Página (XI): Trabajadores y Medio Ambiente
- (23-01-2013)
En Pie de Página (X): "Una movida cultural por Andalucía"
- (04-12-2012)
En Pie de Página (VIII): La Albertíada o de cómo Alberti nos ayudará a luchar contra el capitalismo
- (14-10-2012)
En pie de página (VII): Carlos Cano en el 15-M
- (23-08-2012)


