Virus Editorial publica la obra de Miquel Izard en la que documenta los seis primeros meses de revolución social que se vivió en Cataluña


Aquel inverosímil verano del 36 no por esperado resultó menos sorprendente para toda la sociedad catalana y para los que desde fuera de Cataluña pudieron seguir de cerca unos acontecimientos que se desencadenaron de manera trepidante.
El golpe de Estado del general Franco hacía tiempo que se incubaba. De eso eran conscientes tanto los que de una u otra manera simpatizaban o colaboraron con el mismo, como el movimiento obrero que, organizado principalmente en la CNT, salió a la calle no para defender las conquistas sociales que la República no le quiso dar, sino para avanzar hacia una sociedad sin clases y sin desigualdades sociales tras conseguir la derrota del fascismo.
La rabia inicial se transformó en furia creadora y, de la noche a la mañana, las convenciones sociales, las formas de producción, las estructuras de decisión y la vida cotidiana anterior saltaron por los aires, y Cataluña entera se puso manos a la obra para construir una sociedad sobre las bases de la libertad y la justicia social para todos y todas.
Al contrario de lo que se puede leer en tanta historiografía oficial, no fue Barcelona y no fueron los «murcianos» los únicos protagonistas de la revolución social, fue el conjunto de obreros y campesinos de toda Cataluña los que salieron a la calle y tomaron el futuro en sus manos.
La obra colectivizadora en las fábricas y el campo, la expropiación de locales de la burguesía y de la Iglesia para escuelas, comedores y hospitales —además de para locales de sindicatos, partidos y asociaciones—, la creación de comités municipales y de defensa se extendió por toda Cataluña, de manera espontánea, sobrepasando muchas veces a las propias organizaciones obreras y borrando de un plumazo las relaciones de poder anteriores.
También la represión sobre fascistas, algunos elementos de la burguesía o sus colaboradores y sobre el clero se dejó sentir en todo el país, pero ni ésta fue tan ciega, ni tan numerosa, ni fue obra sólo de incontrolados o de miembros de la CNT. Y, sobre todo, no fue Barcelona donde hubo proporcionalmente más muertos, sino en algunas zonas rurales donde el caciquismo y la Iglesia habían jugado un papel especialmente represivo, como nos demuestra Miquel Izard en su abrumador trabajo: una radiografía de los seis primeros meses de revolución social en Cataluña, a partir de las noticias de la época y los escritos dejados por sus protagonistas y observadores de todo el espectro político —tanto los partidarios como los críticos—, en aquel lejano y extraordinario verano del 36 que unos se esfuerzan por recordar, mientras otros se empeñan en enterrar.

Lo que tenian que haber hecho en vez de ponerse los anarquistas a hacer como locos la revolución, tenían que haber marchado a Madrid a combatir el fascismo. Para mi fue un grave error el cometido pues si se hubieran organizado y preparado para la guerra en vez de tanto colectivizar en un momento inoportuno podríamos haber resistido aún más de la que se resistió o incluso haber ganado!
La CNT avanzó hacia Aragón a defender el frente antifascista
Publica tu comentario







Afectados por el IRPH denuncian al gobierno por no aprobar un régimen transitorio Todo esto es una lastima,un engaño y una estafa. Estamos de acuerdo. Yo voy a catalunya caixa y se rien en mi cara, algun dia,si a mi familia le faltara para comer tendria que entender toda la sociedad que cometiera una locura,lo primero es mi hija y ningun banquero de tres al cuarto me tiene que vacilar.
Lo triste de todo esto es que el gobierno sigue siendo complice de este espolio a las familias,no tienen compasion ni corazon. Hasta cuando!!!!!!!!!!!!!!!
Manifestacion en Vallecas por la libertad de los detenidos el 14N Esto es un robo. Al cual nos oponemos los vecinos de Vallekas.
No entendemos que la policía no esté con nosotros.
Ni que la policía juegue con nosotros a identificaciones y detenciones ilegales.
Esto es muy serio.
El desmantelamiento de los hospitales significa que va morir mucha gente al retrasar sus tratamientos.
Ya ha subido el índice de mortandad, y seguirá subiendo.
¿como parar el rbo si la policía defiende a los ladrones?
El robo es perfecto, una vez construidos y preparados los hospitales con dinero público, se cede a empresas privadas de amiguito/as, a los que además se les paga para que nos mal atienda como hace la privada. Que despedirá a parte del personal para sacar más beneficio. Si morimos, tambien las funerarias nos rabarán privadamente.
¿Qué hay detrás de los aviones de la oposición? Al final la cagaste



