«En España, los medios están todavía peor que en Estados Unidos»


Pascual Serrano es un veterano crítico que utiliza el análisis estructuralista para diseccionar el gran monopolio que ejercen los dueños de los medios. Sus estudios más recientes son: Desinformación: Cómo los medios ocultan el mundo (2009) y El periodismo es noticia. Tendencias sobre comunicación en el siglo XXI (2010). Entonces, la primera pregunta que surge en la mente del lector es probablemente… ¿Y qué nos trae de nuevo?
Mucho. Fundamentalmente, una actualización de las pruebas sobre el control de la información y la opinión en los medios y la connivencia con la clase política. En 2010 se ha criticado mucho a los grandes medios, sentando, si se me permite, un precedente en la forma de entender la ciudadanía la realidad informada. Por ello, es interesante esta propuesta de actualización, con una información sobre los propios medios que resulta imposible para un individuo, que se actualiza cada día y no puede seguirse con criticismo, más aún a sabiendas de que los medios no sirven para informarse sobre los medios… (algo parecido a esa máxima del “quién vigila a los vigilantes”).
Pero primordialmente, descubrimos que Traficantes de la Información es un libro divulgativo y ensayístico que al mismo tiempo funciona muy bien como manual.
*Premisa: Cada capítulo del libro sirve para entender a un grupo de comunicación distinto.
Un ejercicio inverso al de consumir información cada día. El estudio original está atado a una serie de conclusiones junto a críticos como Dardo Gómez: secretario general de la Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP) quien hace afirmaciones tajantes:
«Hace años que los directores han resignado su poder de decisión y lo han dejado en manos de los gerentes y directores de marketing…». «El 40% de esta profesión está en paro o carece de todo tipo de contrato laboral».
Pascual Serrano explica que cuando en España se debate el Estatuto del Periodista, los medios argumentan ferozmente que «en una sociedad democrática los periodistas deben quedar fuera de la regulación política». En realidad se referían a que éstos quedasen fuera del imperio de la ley, ante el imperio empresarial. Y más recientemente, la Ley 7/2010 (31 de marzo) o Ley General de la Comunicación Audiovisual cede de nuevo al mercado más poderes, y ofrece “derecho a la autorregulación” a las empresas informativas. ¡Ahora también se podrá comerciar con patrimonio público, arrendar licencias a terceros…!! Este sistema de gestión indirecta, que sobre todo afectará a las licencias de televisión, permitirá monopolios más allá de los monopolios, más allá de limitaciones tradicionales. Una empresa podrá tener la misma influencia o muchísima más que la de su dueño, por lo que las restricciones legales se quedan en papel mojado, ya que la propiedad es cruzada. Se prohíbe tener muchísimo, aunque se permite desregularizar para compartir todo.
Por eso, es un reto entender cómo funcionan nuestros principales canales de producción de sentido, ideología, cultura e información…
«Traficantes de información es una historia de finanzas, despido laborales, manejos de Bolsa, especulaciones financieras, chantajes, sobornos y, por supuesto, delitos. Nada fuera de lo habitual si no fuese porque quieren hacernos creer que la historia de los medios de comunicación es la historia de la libertad de expresión y de la pluralidad informativa».
Quise, incesante, entrevistar a Pascual Serrano, pero afortunadamente encontré algunas preguntas ya respondidas en su medio, Rebelión.
Y es que, aplicando el mismo método de análisis estructuralista puede entenderse la desventura propia del libro hacia su publicación (acogido finalmente por Ramón Akal).
Porque, que los principales medios de comunicación y difusión de cultura están bajo el control de multinacionales y grupos económicos poderoso no es ningún misterio a estas alturas; pero entender de un plumazo qué intereses en cadena se producen en la cadena de televisión, emisora de radio, página web o periódico no es tan sencillo. En este sentido, Traficantes de Información está plagado de ejemplos muy recientes:
Los despidos: Pascual hace un repaso profundo (hasta la fatiga) sobre los miles de despidos ilegales que se han producido en España, sobre todo en los últimos dos años.
Los cierres: sobre todo de periódicos: por ejemplo, los pertenecientes al capítulo sobre el grupo Prensa Ibérica, de Francisco Javier Moll: como La opinión de Granada (2009), O comercio do Porto y A Capital (2005, con 151 años de historia). La prensa de Ibiza. La Opinión de Tenerife (2009)… En todos los casos, los cierres han sido inesperados, improcedentes e injustos. El Faro de Vigo tampoco ha estado exento de polémica en los últimos dos años.
Las potencialidades de la TDT se han sacrificado en el proceso de acumulación natural del capitalismo cognitivo. La “participación creciente” ya no existe, porque la tienen toda. Un ejemplo de esto sería la consagración de una sola cadena nacional de La 10 de Vocento.
Los nuevos marcos de regulación, fuera del amparo de la Constitución Española, o del Artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1984, sobre el derecho a recibir una información “veraz”. Este último queda convertido en una marca para su cotización en la Bolsa de valores o en objeto de trueque y comercio entre grandes grupos económicos y financieros.
Y mucho más. Pascual Serrano hace público otro compendio de malas prácticas en España, país donde el sector informativo «está peor que en Estados Unidos». Y lo hace siguiendo la estela de analistas mediáticos como Enrique Bustamante (autor en 1981 del visionario Los amos de la información y prologuista de este libro); Información sobre la información, de Manuel Vázquez Montalbán; El poder de la banca en España, de Juan Muñoz; Vicente Romano con Los intermediarios de la cultura (1977); Fernando Quirós con España: concentración acelerada (2005); o La política de la Comunicación Audiovisual del Gobierno socialista (2004-2009): un giro neoliberal, de Ramón Zallo.
En este recorrido, muchos investigadores ya apuntaron una conclusión que genera risas sardónicas: los grupos luchan inestablemente por crecer, pero esta bulimia no es beneficiosa para ellos mismos a largo plazo. Locura colectiva que, tal vez, no dentro de mucho, lleve a colapsos como los vistos en algunos grandes grupos multinacionales. Sin ir más lejos, los endeudamientos constantes, como el caso crítico del Grupo Zeta en 2008, ahora en manos de La Caixa.

ESTE LIBRITO ES INDISPENSABLE ...FELICIDADES PASCUAL..!!!!
Publica tu comentario







Se filtra el manual personal de actuación en manifestaciones de un mando de los Mossos Contra el terrorismo policial.
La prueba de que tal documento que da instrucciones de como ejercer la represión policiaca contra una manifestación ciudadana del tal MdQ David Piqué se haya filtrado y podamos leerlo aunque sea sintetizándolo pero con transcripciones literales (entrecomilladas), es que esa policía con tanta fuerza logística y supuesta visión panorámica no la tiene tanto por lo que hace al control interno de su información confidencial solo para ellos.
El documento nos demuestra lo que ya sabíamos. Cuando unos años atrás hablábamos de policía infiltrada en las manifestaciones ciudadanos y de agentes policiacos de la provocación, el conceller al cargo se nos amenazó con imputarnos por infamias. Se han cambiado las tornas. El documento en cuestión de tenerlo por completo sirve para procesar a su autor o divulgador por actuar como contra constitucionalista o si se prefiere como preconstitucional, es decir como enemigo de la sociedad democrática.
Técnicamente debe tener su coherencia. Si el MdQ (por citar ahora esta policía, pero podemos estimar que las demás tendrán textos equivalentes) ve en la ciudadanía activa un peligro para el sistema y la trata como enemigo (ya hubo otro MdQ que utilizó vocabulario militar para referirse a quienes estamos en contra de este sistema anti-ético), es que tienen poderes económicos y políticos detrás que les permiten esto y la instrumentan para que tengan ese desparpajo.
Si están interpretando la lucha social como una guerra de campos quienes detentan el monopolio a la violencia consecuentemente son los que creen que van a ganar. El problema, no obstante, no es de tipo bélico ni de confrontacionista. La mayoría de gente no va a las manifestaciones salvo a algunas muy puntuales y coyunturalistas, lo que no quita que no sepan valorar los sucesos aunque no hayan estado en ellas.
De lo leído es especialmente destacable lo que se refiere a pretextar razones para las detenciones (cabe añadir para los juicios posteriores) para imputar hechos criminales ajenos a los motivos de la protesta, para así no fabricar o añadir mártires a las causas. Bien, este enemigo del pueblo, nos da la clave para que nos avisemos los unos a los otros dentro del régimen de asfixia política en el que vivimos y dadas las previsiones de totalitarismo creciente de –por criterio- no dar por buenas las versiones de lo que se nos impute y particularmente de aquellas totalmente ajenas a los actos reivindicativos. Cabe prever que mucha gente dentro de las movidas anti régimen y movidas anticapitalistas irreductible por la confrontación política pretenderán hacerlo por la vía de desacreditarla por cuestiones personales o totalmente extra políticas. No hace tanto acerca de uno de los detenidos en una de las manifestaciones el parte periodístico se apresuró a decir que además tenía una causa pendiente por una cuestión de violencia de género. (Los medios –no todos- siguen siendo cómplices de las mentiras tanto por sus omisiones como por sus añadidos informativos superfluos). Atención a cada detalle, a cada palabra, a cada coma, a cada manera con que componen las frases los portavoces del estado. Estamos en guerra sí, pero esa guerra no la iniciamos nosotros. La sociedad victimizada reacciona contra sus victimizadores y obviamente en medio están los mercenarios que los defienden. Eso lo saben mejor que nadie los poderosos que los contratan y cada sicario contratado. Por muy lavados que tengan sus cerebros no es creíble la tesis de que el activismo de las calles quiera incendiarlo todo o destruirlo todo. Los ultra violentos del signo que sean no nos representan, pero en cambio sus figuras son las que más van a utilizar para justificar la violencia policial.
¿Qué hacemos con el tal David Piqué? 1. Hacer una campaña de recogida de firmas para solicitar una moción que lo investigue al respecto del documento 2. Que haya una moción en el parlamento Catalá para revisar las competencias de los MdQ, evaluar su eticidad y su función en el orden público. 3. Constituir una plataforma para demandar judicialmente al invitado de honor de ésta página (por inútil que sea la judicatura no tenemos otra vía legal que esta).
La crónica del Viña Rock 2013 el que escribio este articulo no tiene ni puta idea ,no creo que oyeras a LA POLLA simplemente por que no existen ignorante
El sindicato estudiantil fascista ’Respuesta estudiantil’ agrede a los manifestantes del 9M ¿Entonces estáis diciendo que 20-25 personas de Respuesta Estudiantil han acojonado y hecho retroceder a más de ¿100?¿200 personas? que estaban en la manifestación?
Estáis llamando mierdas y cobardes a los guarretes de la manifestación, bien hecho pues es lo que son. Esto se ve todos los días por las calles de España, enemigos del jabón llorando y corriendo para que los malvados nancys no les pateen.
No me he pegado en la vida y espero que eso siga así, pero sinceramente me daría vergüenza que unos 20 chavales hicieran retroceder a muchos más... pero bueno de donde no hay no se puede sacar ;)

Los medios de comunicación ¿el cuarto poder?
- (21-02-2011)


