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¿Qué mercados financieros?

Artículos de Opinión | Vicenç Navarro | 22-05-2010 | facebook yahoo twitter Versión para imprimir de este documento

Este artículo señala que los mal llamados mercados financieros no responden a las características que definen a los mercados pues sus agentes –los bancos- gozan de un gran proteccionismo proveído por los estados, así como por instituciones internacionales –como el Fondo Monetario Internacional- que garantizan sus exuberantes beneficios a costa de enormes reducciones del gasto público y de la protección social de las clases populares. El artículo muestra ejemplos de este proteccionismo en el caso de EEUU y en la mal llamada “ayuda” del FMI-Euro a los países con elevados déficits y deuda pública, como Grecia, que es en realidad ayuda primordialmente para los bancos europeos.

El lenguaje que se utiliza para explicar la crisis es un lenguaje que aparenta ser neutro, meramente técnico, cuando, en realidad, es profundamente político. Así, se nos dice que los “mercados financieros” están forzando a los países de la Unión Europea y, muy en especial, a los países mediterráneos –Grecia, Portugal y España– e Irlanda, a seguir políticas de gran austeridad, reduciendo sus déficits y deudas públicas, con el fin de recuperar la confianza de los mercados, condición necesaria para alcanzar la recuperación económica. Como dijo hace unos días Jean-Claude Trichet, presidente del Banco Central Europeo (BCE): “La condición para la recuperación económica es la disciplina fiscal, sin la cual los mercados financieros no certifican la credibilidad de los estados” (Financial Times, 15-05-10).

La realidad, sin embargo, es muy distinta. Estas medidas de austeridad, promovidas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y por la Unión Europea (UE), están creando un gran deterioro de la calidad de vida de las clases populares, pues están afectando negativamente su protección social y están destruyendo empleo, dificultando su recuperación económica. Así ha ocurrido en Lituania, donde su PIB ha disminuido un 17% y su desempleo ha alcanzado el 22% de la población activa (véase mi artículo ¿Quién paga los costes del euro? en www.vnavarro.org). Una situación semejante ocurrirá en los países citados anteriormente.

Parecería, pues, que son los mercados financieros los que están imponiendo estas políticas a los gobiernos. Ahora bien, ¿qué quiere decir “los mercados financieros”? En teoría, en la dogmática liberal que domina los establishments europeos (el Consejo Europeo, el BCE y la Comisión Europea, así como en los gobiernos de la mayoría de los países de la UE), los mercados son procesos de libre comercio entre agentes financieros –los bancos– que obtienen beneficios para compensar sus riesgos, pues se asume que existen riesgos en tales mercados. Pero tal retórica no define la realidad, pues tales entidades –los bancos– operan dentro de ámbitos e instituciones enormemente proteccionistas de sus intereses, en los que el riesgo, en general, brilla por su ausencia. En realidad, los mal llamados mercados tienen muy poco de mercado. Son bancos con mucho beneficio y poco riesgo. Y lo que está ocurriendo muestra la certeza de este diagnóstico.

En EEUU, donde existe amplio consenso sobre el hecho de que la crisis financiera fue iniciada por los comportamientos de Wall Street, la crisis bancaria fue resuelta con la aportación a los bancos de casi un billón de dólares pagados por el Estado, que benefició enormemente a los banqueros y a sus accionistas, consiguiendo incluso más beneficios de los que tenían antes de la crisis. La obscenidad de tales beneficios y las prácticas deshonestas y criminales de los banqueros (causantes de la crisis) explica su enorme impopularidad y la de tales medidas, que no repercutieron favorablemente sobre la población que vio cómo sus estándares de vida disminuyeron debido a la crisis provocada por los bancos. No fueron los mercados, sino los bancos y sus políticos en el Congreso (con nombres y apellidos conocidos) y en las administraciones Clinton, Bush y Obama (también con nombres y apellidos conocidos), los que crearon la crisis, salvaron a los bancos y ahora llaman a la austeridad.

Una situación casi idéntica está ocurriendo en la UE. Los comportamientos especulativos de la banca europea fueron consecuencia de decisiones políticas que desregularon la banca, decisiones que se tomaron especialmente, no sólo en Wall Street, sino también en los centros financieros, principalmente la City de Londres y en Fráncfort, consecuencia de la enorme influencia de la banca sobre los gobiernos británico y alemán. La mal llamada “ayuda” del FMI-EU (de 750.000 millones de euros) a los países con dificultades no es una ayuda a las poblaciones de aquellos países, sino a los bancos (y muy en especial a los alemanes y franceses) para asegurarles que los estados les pagarán las deudas con los intereses confiscatorios que han exigido. En realidad, si los mercados financieros fueran mercados de verdad (y, por lo tanto, hubiera competitividad y riesgo en su comportamiento), los bancos tendrían que absorber sus pérdidas en inversiones financieras fallidas. Si el Gobierno de Grecia, por ejemplo, fuera a la bancarrota, la banca alemana tendría que absorber las pérdidas de haber tomado la decisión de comprar bonos del Estado griego.

Ahora bien, esto no ocurre en los mal llamados mercados financieros debido a que hay toda una serie de instituciones que protegen a los bancos. Y la más importante es el FMI, que presta dinero a los estados para que los pague a los bancos. De ahí que, como en EEUU, los bancos nunca pierden. Las que pierden son las clases populares, pues el FMI exige a los gobiernos que extraigan el dinero para pagar a los bancos de los servicios públicos de tales clases populares. Lo que el FMI hace es la transferencia de fondos de las clases populares a los bancos. Esto es lo que se llama “conseguir la credibilidad de los estados frente a los mercados”.

Estas transferencias, sin embargo, además de ser profundamente injustas, son enormemente ineficientes. El fracaso de las políticas de austeridad propuestas por el FMI en los países en crisis es bien conocido, lo que explica el descrédito de tal institución. El FMI, desde la época Reagan, es la organización financiera que ha impuesto más sacrificios a las clases populares de los países que han recibido “su ayuda”, con resultados económicos altamente negativos, tal como ha denunciado correctamente Joseph Stiglitz. No son los mercados, sino los intereses bancarios y sus aliados –entre los que destacan el FMI y el BCE– los que están imponiendo estos sacrificios. Al menos, llamemos a los culpables por su nombre.

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SAHARA OCCIDENTAL CRONICAS DE UNA TRAICION

Honesto Hosein

Desde que España dejo de ser la primera potencia mundial en el siglo XVII, para convertirse en un estado precario, sin peso ni influencias a nivel internacional, y en pleno siglo XXI, los gobiernos de España están sucumbiendo frente al chantaje y las amenaza y presiones de Marruecos; la Marcha verde, las reivindicaciones de Ceuta y Meliá. la inmigración ilegal. el narcotráfico, la crisis del Perejil, los acuerdos de pesca etc..

La mayoría de los gobernantes en España, lejos de afrontar los hechos, con sentido de responsabilidad y defender los compromisos e interese españoles, como lo harían los dirigentes de cualquier otro país; salen corriendo a Rabat, para ofrecerle sus servicios y rendir pleitesía a los monarcas Alauís, quienes suelen recompensarles con los meritos y condecoraciones y otros regalos, por su trabajo y contribución a favor del reinado Alauí; entre los gobernantes españoles que más se destacan por defender a Marruecos,

que fueron galardonados, tenemos al exministro español el Sr Miguel Ángel Moratinos, que ha sido galardonado el 25 de marzo de 2014, tal y como él mismo lo relata: "He sido premiado en Rabat por la Fundación Diplomática marroquí" por ser "un gran amigo de Marruecos" y por mi "contribución a mejorar las relaciones hispano marroquíes"

El 14 de julio de 2014 en Rabat, .Mohamed VI entrego a Don Felipe y Doña Letizia el Collar “Wissam Al Mohammadia”, la más alta distinción que concede el Reino de Marruecos.

La próxima condecoración la recibirá el ex presidente del gobierno el Sr. Felipe González quien será galardonado el próximo 20 de diciembre de 2014, en Marruecos, ya que este Sr. supo sacar provecho personal de su instancia en la Moncloa, para afianzar sus relaciones con los monarcas Alauíes, gracias a las relaciones afectivas que tuvo con Hasan II, a través de Juan Carlos I, actualmente el Sr. Gonzales, tiene grandes intereses en Marruecos y posee una lujosa finca con playa privada contigua a la de Mohamed VI.

España nunca ha estado a la altura de asumir con sus compromisos internacionales, en la descolonización de su última colonia, más bien lo que ha hecho es traicionar al pueblo saharaui, al firmar en Madrid el 14 de noviembre de 1975, los acuerdos más vergonzosos y humillantes de su historia, y entregar el Sahara Occidental a Marruecos y a Mauritania, en contra de las resoluciones de la ONU y del Tribunal internacional de Justicia, dejando un proceso de descolonización inconcluso.

Un año después, de aquella traición, en vísperas de la conmemoración de aquellos vergonzosos acuerdos de Madrid, exactamente el 14 de noviembre de 1976, el Sr. Felipe Gonzales secretario general del PSOE, principal partido de la oposición, realiza un viaje para obtener créditos electorales, a los Campamentos de Refugiados Saharauis en Tinduf; ante una multitud de saharauis que se habían congregado para recibirle, pronuncia un discurso que fue bien acogido. por la opinión pública española y saharaui y retransmitido, en algunas emisoras de radio y TV y demás medios de información en España y en el Sahara Occidental, cuyo contenido es:

“Hemos querido estar aquí hoy 14 de noviembre de 1976 para demostrar con nuestra presencia, nuestra repulsa y nuestra reprobación por el acuerdo de Madrid de 1975.
El Pueblo Saharaui va a vencer en su lucha, y va a vencer, no sólo porque tiene la razón sino porque tiene la voluntad de luchar por su libertad.
Quiero que sepáis que la mayor parte del pueblo español, lo más noble, lo más bueno del pueblo español es solidario con vuestra lucha.
Para nosotros no se trata ya de derechos de autodeterminación, sino de acompañaros en vuestra lucha hasta la VICTORIA FINAL.
Como parte del pueblo español, estimo vergüenza que el Gobierno no haya sólo hecho una mala colonización sino una peor descolonización, entregándoos en manos de gobiernos reaccionarios como los de Marruecos y Mauritania.
Pero debéis saber que nuestro pueblo también lucha con ese gobierno que dejó al pueblo saharaui, en manos de gobiernos reaccionarios.
A medida que nuestro pueblo se acerca a la libertad, será mayor y más eficaz el apoyo que podamos prestar a vuestra lucha.
El partido está convencido de que el Frente Polisario es el guía recto hacia la Victoria Final del pueblo saharaui y está convencido también que vuestra república independiente y democrática se consolidará sobre vuestro pueblo y podréis volver a vuestros hogares.
Sabemos que vuestra experiencia es la de haber recibido muchas promesas nunca cumplidas. No prometeros algo sino comprometerme con la historia. Nuestro partido estará con vosotros hasta la victoria final”
Tras su llegada a la Moncloa en 1882 el Sr. Felipe Gonzales, presidente del primer gobierno socialista, hace un giro político de 180º con respecto a la causa saharaui; y tal como dice la famosa frase de Aymé, "algunas personas son tan falsas que ya no son conscientes de que piensan justamente lo contrario de lo que dicen" y nos descubre su verdadera imagen, la de un oportunista, sin principios ni convicciones, fue el gobierno del Sr. Felipe Gonzales quien expulso de España el día 30/09/1985, al Sr. bujari Ahmed, representante del F.Polisario en España, más tarde el Sr. Felipe Gonzales, se ha prestado a realizar gestiones rastreras, al servicio de majzén en Marruecos, al ser enviado ante el Gobierno de Colombia, para convencer a las autoridades de ese país, de retirar su reconocimiento de la RASD y también fue enviado a Chile para impedir que esta reconozca a la RASD.

A una pregunta de un periodista sobre cuál sería la posición del Sr. Gonzales con respecto a la violación de los derechos humanos y la expoliación de los recursos del Sahara Occidental por parte de Marruecos.

Felipe Gonzales responde “No sé dónde está la expoliación de recursos que están arruinando el Sáhara”; el país con mayor espacio de libertades que conozco del mundo árabe se llama Marruecos... incluidas las autoridades del Sahara Occidental”; “…con lo que estoy totalmente de acuerdo: una fuerte autonomía saharaui que les permitiera ser algo que muchos de ellos no saben, lo que históricamente fueron, pero que nadie lo ha puesto de manifiesto. Históricamente fueron una parte de ese Magreb... con derechos especiales en la relación con el sultanato de Marruecos”.

Actualmente el Sr Gonzalez ya no se acuerda de aquel discurso, que hizo en 1976, en nombre del PSOE, en los campamentos saharauis, ni de su compromiso con la historia y se está convirtiendo en un ser perverso al servicio del majzén; y con qué desfachatez, se le ocurre decir, que en el Sahara Occidental no hay expoliación de los recursos, solamente los ingresos anuales que recibe Marruecos de los fosfatos de Bucraa en 2008 ascendieron a unos 1700 millones de dólares, y la compensación que recibe de la UE, en concepto de los acuerdos pesqueros en 1999, es de 500 millones de Euros( para cuatro años)

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