Opinión

La vergüenza del pueblo salvadoreño

La traición no puede caber jamás en la mente de una persona que tenga dos dedos de frente, mucho menos en la mente de un revolucionario.  Y muchos avispados  se cuelgan de ellos para buscar beneficio propio. Tal es el caso del presidente de El Salvador, Salvador Sánchez Cerén, jactancioso que anda por la vida con su capa de revolucionario mientras apuñala por la espalda a su pueblo.

Es hora de desaparecer

Buscamos desesperadamente el reconocimiento del otro, de los otros, por la necesidad de sentir que existimos, que somos, pero no nos damos cuenta de que nos han hecho desaparecer, sí, hemos  sido desaparecidos para ser ubicados en ese laberinto tan bien diseñado para nosotros, el laberinto de las redes sociales, en las que buscamos un “me gusta” cada mañana como si éste fuera el pan nuestro de cada día, ese pan nuestro que ha matado en nombre de un dios “misericordioso” millones de seres, sí, y ahora con la necesidad intrínseca en nosotros de transcender buscamos a través de las redes la t

Robando

Desde la habitación de un hospital en el que está ingresada mi hermana, oía, a finales del año 2017, a un Rajoy exultante hablar de los logros de una economía, la española, que marcha a velocidad de crucero, con cuatro años seguidos de crecimiento. Y no pude contener mi indignación. Me explico. Resulta que mi hermana ingresó durante el puente de la Constitución, después de casi 12 horas esperando en urgencias, aquejada de una lesión pulmonar de apariencia grave, a tenor de las primeras radiografías que se le practican.

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