Marco Rubio ofrece "ayuda humanitaria" para lavarle la cara al bloqueo financiero

Esta tribuna adelantó el pasado 2 de mayo que parte de la ofensiva diplomática de Estados Unidos venía por el lado del "canal humanitario", tal como había dejado entrever el representante de Washington en la OEA, Carlos Trujillo, al impulsar una convocatoria del Consejo Permanente para tratar este tema. Esta consideración fue reflejada en la resolución de la Asamblea General del organismo en la que se "urge al gobierno de Venezuela a permitir el ingreso de ayuda humanitaria al país", según afirma el texto.

De más está decir que, como comprobó este portal hace pocos días, la "ayuda humanitaria" ofrecida por Estados Unidos y Unión Europea solo es de 60 millones de dólares, un monto 27 veces inferior al de los 1 mil 650 millones de dólares retenidos al Estado venezolano por la firma Euroclear debido a las sanciones de la Administración Trump.

El monto ofrecido, por ejemplo, no es suficiente para cosechar ni el 6% del arroz que necesita el país para alimentar a su población, ni para costear las medicinas y vacunas que el Estado venezolano no ha podido adquirir por la negativa de los bancos estadounidenses de aceptar los pagos hechos a la Organización Panamericana de Salud, a los fines de poner a caminar el plan de vacunación del año 2018.

Por lo que este enfoque anunciado por el senador Marco Rubio, en realidad, va acorde a los manuales de Guerra No Convencional diseñados por el Pentágono, donde se establece la figura de "canal humanitario" como una forma de seducir y convencer a la población atacada, a través de sanciones, bloqueos y agresiones económicas, por la vía de la entrega de medicamentos y alimentos, con el innoble fin de que vean con buenos ojos a quien en este momento les secuestra sus derechos.

De las formas y modalidades de ingreso de la "ayuda humanitaria"

Según el senador estadounidense, la "ayuda humanitaria" a Venezuela sería entregada por "organismos independientes al gobierno para asegurarnos (sic) que llegue al pueblo de Venezuela y no caiga en manos del gobierno", acorde a la línea planteada en la esfera internacional por voceros de la Asamblea Nacional en desacato, controlada por la oposición, como Julio Borges, Carlos Vecchio y Antonio Ledezma.

A lo interno del país, el "canal humanitario" ha sido promovido por organizaciones políticas y ONGs antichavistas desde el año 2016. Un corretaje de negocios y chantaje político que desembocó hace pocos días, por ejemplo, en serias peleas entre el liderazgo opositor con acusaciones cruzadas de apropiarse de los fondos internacionales destinados para tal fin, como se vio con la reciente expulsión del diputado Luis Florido de la Comisión de Política Exterior de la Asamblea Nacional.

Sin embargo, más allá de las rencillas internas del antichavismo, este plan anunciado por Marco Rubio parece ir dirigido a canalizar el dinero de Estados Unidos a través de las organizaciones de ayuda humanitaria con reconocimiento a nivel mundial. A nivel local, una de las que más se encuentra afiliadas a éstas es la Coalición de Organizaciones de Salud por el Derecho a la Vida y la Salud (Codevida), integrada por la ONG Acción Solidaria, la cual integra una vasta red internacional de organizaciones privadas dedicadas a la entrega de "ayuda humanitaria" en zonas de conflicto.

Linda Polman, autora del libro La crisis de la caravana, se pregunta qué es lo que está mal con la ayuda humanitaria. La autora responde que este tipo de organizaciones son las que compiten por el grueso de los 150 billones de dólares destinados para tales fines. Este dinero es aportado mayormente por Estados Unidos, la Unión Europea y Gran Bretaña, quienes deciden dónde y cómo invertirlo en los países donde tienen una agenda política.

De esta forma, las declaraciones de Rubio, al igual que los pedidos de distintas ONGs para abrir un "canal humanitario", apuntan sincrónicamente al objetivo político de lavarle la cara a la política de bloqueo financiero contra Venezuela y abrir una jugosa posibilidad de negocios para las organizaciones humanitarias de perfil global, como si la República Bolivariana fuese un parque de espectáculos para la caridad de los mismos que le secuestran alimentos y medicinas.

Fuente: Misión Verdad

La opinión del autor no coincide necesariamente con la de TerceraInformación