José Antonio Gutiérrez D.

El socialicidio colombiano

La situación de Derechos Humanos que atraviesa Colombia es extraordinariamente preocupante. En lugar de abrir las puertas a la paz y la esperanza, el post-acuerdo con las FARC-EP aparece como un período plagado de incertidumbre y violencia. Mientras se hacen cuentas alegres sobre la reducción de muertes violentas de miembros de la Fuerza Pública, desde la vereda de las organizaciones y los movimientos populares y de izquierda, la realidad es aterradora. La guerra sucia continúa y va en aumento. Escasamente pasa un día sin que asesinen a un dirigente popular.

El socialicidio colombiano

La situación de Derechos Humanos que atraviesa Colombia es extraordinariamente preocupante. En lugar de abrir las puertas a la paz y la esperanza, el post-acuerdo con las FARC-EP aparece como un período plagado de incertidumbre y violencia. Mientras se hacen cuentas alegres sobre la reducción de muertes violentas de miembros de la Fuerza Pública, desde la vereda de las organizaciones y los movimientos populares y de izquierda, la realidad es aterradora. La guerra sucia continúa y va en aumento. Escasamente pasa un día sin que asesinen a un dirigente popular.

¿Por dónde cortar el nudo gordiano en la negociación ELN-Gobierno de Colombia?

Como muchas personas que he aportado, en la medida de mis capacidades, mi granito de arena a las luchas sociales, por derechos, y transformadoras en Colombia, tengo una inquietud enorme por los preocupantes sucesos que se viven con las negociaciones en Quito entre el ELN y el Gobierno Nacional de Colombia, crisis que se arrastra desde el fin del cese al fuego el día 9 de enero del corriente año. Cese al fuego imperfecto, por cierto, en el cual de parte y parte se cometieron errores y atropellos.

¿Por dónde cortar el nudo gordiano en la negociación ELN-Gobierno de Colombia?

Como muchas personas que he aportado, en la medida de mis capacidades, mi granito de arena a las luchas sociales, por derechos, y transformadoras en Colombia, tengo una inquietud enorme por los preocupantes sucesos que se viven con las negociaciones en Quito entre el ELN y el Gobierno Nacional de Colombia, crisis que se arrastra desde el fin del cese al fuego el día 9 de enero del corriente año. Cese al fuego imperfecto, por cierto, en el cual de parte y parte se cometieron errores y atropellos.

La sangre de Llorente, Tumaco: masacre e infamia

La masacre que recientemente se ha producido en el corregimiento de Llorente, en Tumaco, en la que ha muerto un número aún indeterminado de campesinos, cifra que no baja de los ocho muertos según los datos que recibimos de personas en el terreno, nuevamente enluta al movimiento popular colombiano. Mientras hacen cuentas alegres en el Hospital Militar de la caída en las bajas del Ejército desde que las FARC-EP dejaron de quemarles tiros, en el campo popular no hay ánimo para hacer esos cálculos[1].

La sangre de Llorente, Tumaco: masacre e infamia

La masacre que recientemente se ha producido en el corregimiento de Llorente, en Tumaco, en la que ha muerto un número aún indeterminado de campesinos, cifra que no baja de los ocho muertos según los datos que recibimos de personas en el terreno, nuevamente enluta al movimiento popular colombiano. Mientras hacen cuentas alegres en el Hospital Militar de la caída en las bajas del Ejército desde que las FARC-EP dejaron de quemarles tiros, en el campo popular no hay ánimo para hacer esos cálculos[1].

Amenazado el complejo cenagoso del Sur de Bolívar

Bajando desde Micoahumado, camino hacia la cabecera municipal de Morales, Sur de Bolívar, hay un complejo ecosistema donde se encuentran las lomas de la Serranía de San Lucas con una sabana donde el tórrido aire se siente aplastante, y con la ciénaga, donde en sus cálidas aguas babillas y manatíes coexisten con infinidad de peces en las épocas de desove.

Pequeña minería… ¿artesanal o criminal? La cuestión minero-campesina y ambiental en Sevilla, Valle del Cauca

Segovia y Remedios, en el departamento de Antioquia, no son los únicos municipios de Colombia en que hoy en día se está viviendo una ofensiva en contra de los pequeños mineros. Si bien allá el problema ha explotado en enormes protestas, cuya represión ya ha dejado un saldo de tres muertos y decenas de heridos, hoy existen muchas regiones en Colombia en las cuales están presentes todos los ingredientes de la explosiva mezcla que llevó a Segovia y Remedios a estallar. Uno de estos municipios es Sevilla, en el nororiente del Valle del Cauca, colindando con tierras quindianas y tolimenses.

Pequeña minería… ¿artesanal o criminal? La cuestión minero-campesina y ambiental en Sevilla, Valle del Cauca

Segovia y Remedios, en el departamento de Antioquia, no son los únicos municipios de Colombia en que hoy en día se está viviendo una ofensiva en contra de los pequeños mineros. Si bien allá el problema ha explotado en enormes protestas, cuya represión ya ha dejado un saldo de tres muertos y decenas de heridos, hoy existen muchas regiones en Colombia en las cuales están presentes todos los ingredientes de la explosiva mezcla que llevó a Segovia y Remedios a estallar. Uno de estos municipios es Sevilla, en el nororiente del Valle del Cauca, colindando con tierras quindianas y tolimenses.

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