Desahucio promovido por La Caixa para el 24 de mayo contra Leonor Martín y su familia

19/05/2017

"La entidad bancaria CAIXABANK, el tercer banco más fuerte de este país, siguiendo los objetivos de su Obra Social, de la que tanto se vanaglorian, y dentro de su plan de apoyo a PYMES y emprendedores, decide ayudar a Leonor Martín y a su familia dejándolos sin trabajo".

Comunicado Stop Desahucios Granada

Esta situación, que parece un "sin sentido", una tropelía, un "programo blanco para luego hacer negro", un "tararí que te ví, que te lo has creído", tiene una explicación y la entenderán si tienen la paciencia de seguir leyendo este relato. Érase una vez una familia compuesta por Leonor, su marido y sus dos hijos de 14 y 12 años. Como habitáculo, se compran un piso en Granada -un ático-, y para buscarse la vida (comer, vestir, educar a sus hijos, pagar su préstamo...)  montan un pequeño negocio en una nave, situada en el polígono industrial de Juncaril, Albolote. Con la llegada del tsunami de la crisis, el negocio les va mal y deciden reconvertirlo -emprendedores creativos- en un comercio de muebles antiguos. Para ello, solicitan un préstamo a la Caixa y lo avalan con la nave y con su vivienda. Sobre la vivienda ya tenían un préstamo, también con la Caixa. Esta entidad bancaria era para ellos "el banco amigo". Además, consiguen que la Caixa les reestructure el préstamo que tienen sobre la vivienda, acogiéndose al Real Decreto del año 2012. Las condiciones son mucho mejores que las reestructuraciones normales que conceden los bancos. ¡Albricias! Ciertamente, la Caixa es un banco bueno. Pero... El negocio no funcionan como ellos esperaban y dejan de pagar el préstamo que tienen sobre la nave. El cielo se oscurece, ya que a los nublaos de la crisis se le suman los nublaos bancarios. El banco ejecuta la hipoteca en el juzgado y se queda, mediante subasta, con la nave. Ocurre lo que suele ocurrir y ya no parece un banco tan bueno. Pero...les queda una deuda, lo que suele ocurrir. Ante solicitud de esta familia, el banco decide condonarles -perdonarles- la deuda. ¡Equivocaos!, ¡que sí que son buenos! Vale. Animados por estas soluciones, muy dentro de las líneas de actuación de la Obra Social, solicitan poder seguir trabajando en la nave pagándole un alquiler al banco.