Alberto Garzón: “esta Monarquía no es trigo limpio aunque hoy nos den lecciones de democracia”

07/12/2018

• El coordinador federal explica que la “razón de que Izquierda Unida esté hoy aquí en el 40 Aniversario de la Constitución es porque estamos alarmados con el relato que se está imponiendo en los actos oficiales”

•  Es un error creer que la defensa de la Monarquía es la defensa de España; la defensa de España son los derechos sociales y la justicia social, no la defensa de determinadas instituciones incluso en el caso de que cometan delitos de corrupción

Alberto Garzón se dirige a los medios a la salida del Congreso de los Diputados / IU

El coordinador federal de Izquierda Unida, Alberto Garzón, ha explicado hoy que tanto esta organización como uno de los partidos que la integran, el Partido Comunista de España (PCE), “hemos presentado en el día de ayer una querella para que se investiguen los posibles delitos de corrupción de la Monarquía actual”, una Monarquía que “no es trigo limpio”.

Garzón hizo este anuncio a los medios de comunicación antes de participar en el acto institucional organizado en el Congreso de los Diputados con motivo del 40 Aniversario de la Constitución. Explicó su asistencia al mismo detallando que “la razón de que Izquierda Unida esté hoy aquí es porque estamos alarmados con el relato que se está imponiendo en los actos oficiales”.

“Este relato -detalló- dice que la Constitución y la democracia la trajeron una serie de prohombres, nunca se cita a las mujeres que participaron en ese proceso, supuestamente brillantes y de consenso que construyeron esa democracia. Se ignora y se rechaza, se insulta en realidad, a todas aquellas familias trabajadoras, al movimiento obrero, a organizaciones como el PCE que, con su lucha antifranquista todas ellas, fueron responsables y el verdadero motor de que hoy exista una democracia y una Constitución”.

El máximo responsable de IU criticó el protagonismo otorgado a los representantes de la Casa Real en actos de esta naturaleza, ya que “son uno de los actores que se van a sentar hoy ahí arriba a darnos lecciones de democracia y de Constitución, y que realmente se siembra sobre ellos una sospecha de corrupción que nosotros creemos que debe ser investigada”.

La querella registrada ayer ante el Supremo se dirije sobre nueve personas, entre ellas Juan Carlos de Bordón, su amiga especial y empresaria comisionista Corinna zu Sayn-Wittgenstein, el director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) general Félix Sanz Roldán, los empresarios Juan Miguel Villar Mir y Juan Villalonga, y el comisario de Policía detenido José Manuel Villarejo, además del ciudadano y abogado suizo Dante Canónica y Álvaro Orleans Borbón.

En el texto se imputan hasta 13 supuestos delitos, entre ellos los de cohecho, contra la Hacienda Pública, administración desleal, fraude y exacciones ilegales, tráfico de influencias, constitución de grupo criminal, blanqueo de capitales, encubrimiento, amenazas de muerte condicionales, descubrimiento y revelación de secretos, omisión del deber de perseguir delitos o corrupción entre particulares.

Alberto Garzón lamentó que “algunos partidos no han querido hacerlo (abrir una comisión de investigación parlamentaria) en el Congreso de los Diputados, no han querido ni siquiera debatir sobre ello”.

“Pensamos que es un error -desgranó- creer que la defensa de la Monarquía es la defensa de España; la defensa de España son los derechos sociales y la justicia social, no la defensa de determinadas instituciones incluso en el caso de que cometan delitos de corrupción”.

Argumentó también que no es de recibo que se pase por encima de manera premeditada que “nuestros padres y madres hicieron campaña por esta Constitución, la defendieron, sufrieron la represión, muchos de ellos sufrieron una represión tan brutal que en algunos casos les llevó a la muerte”.

De ahí que indicara con rotundidad que la Transición “no fue un modelo a seguir, hubo mucha violencia que se ignora en el relato oficial. Hubo mucho sufrimiento, hubo mucho sacrificio por parte de la lucha antifranquista y de sus actores. Esta parte de la historia está ignorada en estos actos oficiales”.

A todo ello se le suma que “tenemos una Constitución que se ignora sistemáticamente en su aspecto social. El derecho al trabajo, el derecho a la vivienda, el derecho a cualquier elemento fundamental de Derechos Humanos está siempre subordinado al interés de las grandes empresas y de los banqueros. Eso ocurre hoy sin que la mayoría de los grandes partidos de nuestro país, que defienden actos como el actual, hayan dicho absolutamente nada”.

Frente a esta situación, se mostró esperanzado en lo que vendrá en los próximos años porque “hay un país que se quiere construir hacia el futuro de esperanza, de derechos sociales y de justicia social, y que es lo que identifica este pin que hoy llevamos, que significa República”.