Obligan a la Farmacia de El Boalo a dejar de prestar atención a pacientes domiciliarios

19/10/2018
  • Esta oficina de farmacia cobraba 40 € de media por servicios que ofrecen gratuitamente las enfermeras de los Centros de Salud del SERMAS.
  • La Dirección General de Inspección y Ordenación de la Consejería de Madrid ha ordenado a la farmacéutica de El Boalo que deje de prestar el programa de Ayuda al mayor mediante el seguimiento y control de pacientes domiciliarios en situaciones especiales.
  • La actividad, a pesar de venderse como piloto por el Colegio de Farmacia de Madrid, no contaba con la colaboración de los trabajadores del centro de salud del SERMAS ni con acuerdo alguno con la Administración Sanitaria
  • Medidas de Tensión y Glucosa, control del peso, visita social, control de cambios de tratamientos, informe médico mensual, etc. eran algunas actividades que ofertaba esta farmacia madrileña de forma ilegal.

Madrid, 18 de octubre de 2018.- La Dirección general de Inspección y Ordenación de la Consejería de Sanidad ha ordenado a la farmacéutica de El Boalo que cese en las visitas domiciliarias que efectuaba en la localidad ya que no cuenta con la colaboración de los trabajadores del Centro de Salud ni con la autorización de la Administración Sanitaria.

Esta farmacia cobraba entre 2 y 6€ a los usuarios por unos servicios que, de forma totalmente gratuita, desarrollan las enfermeras de los Centros de Salud públicos. A la cantidad que cobran directamente a los usuarios hay que sumar otra suma, hasta 40€ de coste medio, que sale del presupuesto público del Ayuntamiento de El Boalo.

“Es un despropósito, afirman desde SATSE Madrid, ya que se genera un doble gasto público con la única finalidad de financiar a una empresa privada, la oficina de farmacia. Esto no es optimización de los presupuestos es, simplemente, sustituir un servicio modélico, como el que ofrecen los profesionales sanitarios de los centros salud (enfermeras y médicos), por otro que sólo busca un beneficio económico y que no ofrece mejora ninguna en la prestación sanitaria”.

SATSE Madrid ya denunció que consideraba que esta farmacia de El Boalo, publicitada como pionera por el Colegio de Farmacéuticos de Madrid en lo que podría ser la futura Ley de Farmacia de la Comunidad de Madrid, podría estar incurriendo en un posible delito de intrusismo profesional ya que ofertaba servicios y cuidados a los que no tenía autorización.

Además, dichos servicios podrían, en opinión de esta organización sindical, generar graves problemas sanitarios al sustituir la labor del seguimiento sanitario del SERMAS por el de una empresa privada que no tiene acceso, por ejemplo, a la historia sanitaria de los pacientes.