La Juventud Comunista condena las declaraciones del fundador de la empresa Glovo que pretende normalizar la precariedad laboral

13/06/2018

Glovo, que cuenta con 7.000 repartidores en toda España, cobra a sus trabajadores 50€ al mes por trabajar en ella.

Ante las declaraciones vertidas en el diario El País por Òscar Pierre, fundador de la empresa Glovo, la Juventud Comunista muestra su mayor rechazo y condena al intento de normalizar la situación de precariedad laboral, que afecta especialmente a la juventud. Dicha empresa, que cuenta con 7.000 repartidores en toda España, cobra a sus trabajadores 50€ al mes por trabajar en ella.

Oscar Pierre, fundador de Glovo

Para los jóvenes comunistas “es inaceptable que se nos diga que la empresa es una solución para las personas que necesitan ingresos flexibles”, pues “ni la comida ni la factura de la luz ni el alquiler son flexibles”. Estas declaraciones evidencian que la juventud no compartimos unos mismos objetivos ni tenemos las mismas preocupaciones por tener la misma edad, sino que mientras este joven empresario, de tan solo 26 años y perteneciente a una familia de grandes empresarios juega a emprender, la realidad de la mayoría de la juventud que tenemos que trabajar para vivir es la lucha por sobrevivir entre el paro y los trabajos precarios, como los que ofrecen empresas como Glovo, que cuentan con una media de edad de sus empleados de 32 años.

En palabras de Xavier García, Secretario General de la Juventud Comunista, “empresas como Glovo o Deliveroo tratan de enmascarar la relación que existe entre trabajador y empleador con el fin de abaratar costes e impedir la organización de los trabajadores” pero frente a la normalización de la precariedad que quieren implementar estas empresas nos encontramos con múltiples ejemplos de trabajadores que se organizan y luchan por sus derechos. Así mismo señala que “la innovación tecnológica no puede ir en detrimento de las condiciones de vida de quienes vivimos de nuestro trabajo sino que deberían suponer una mejora”.

La Juventud Comunista hace un llamamiento a los y las jóvenes para que se organicen, tengan un centro de trabajo fijo o no, y se afilien a un sindicato desde donde puedan hacer frente a empresarios como el de Glovo desde una posición de mayor fortaleza. También piden a los sindicatos la mayor implicación posible para hacer valer los derechos laborales básicos en empresas de nueva implantación donde no existe experiencia sindical y la organización sindical plantea mayores dificultades que en un centro de trabajo tradicional.